Diario #8 Cómo crear un mundo más dulce

Creé este blog con la intención de 1) compartir mi camino hacia una vida más lenta y auténtica, y 2) ordenar mis pensamientos. Y con algo de suerte, mi experiencia documentada puede llegar a ser una fuente de inspiración y de comunidad. Hoy comparto un poco de mi etapa actual en que, sobre todo siendo joven, abunda la preocupación y la incerteza.

Cuando hablamos del término vida lenta (slowliving) a menudo se le adhiere el acto de romantizar, que sencillamente es hacer un pequeño pero repetido esfuerzo para ver la vida con ojos más dulces. Es verdad que es un esfuerzo, una decisión, que hace que todo se sienta más relajado. Sin embargo, no hay que caer en la errada creencia que para vivir lentamente debemos cambiar radicalmente. Nos nublamos con sea visión idealizada de ir a vivir al campo, dejar el trabajo, pasearnos con vestidos estampados y dedicarnos a hacer pastelitos. Vivir lentamente es encontrar un camino que nos acerque a nuestra visión de cómo queremos vivir sin perder nuestra autenticidad y respetando nuestro ritmo.

Pero la vida no es lineal ni lógica. Nos guste o no, nos enfrentamos a dificultades. Hay momentos en que nos resulta muy fácil estar tranquilas y vivir con esta ligereza. En cambio, hay etapas más espesas, pesadas y complicadas, que parece que nos estén poniendo a prueba.




Narro una sensación que, siendo sincera, me visita más a menudo de lo que me gustaría:

"Llega el fin de semana. ¡Qué bien, dos días para descansar y desconectar del trabajo! Pero... En algún punto, siento que algo en mi mente empieza a no ir bien. Me invade una angustia incómoda que se manifiesta en forma de pensamientos de inseguridad y preocupación. Pienso en que no sé hacia dónde voy, por qué hago lo que hago, sospecho que mi trabajo realmente no me llena. Lo reconozco como ansiedad (miedo) y se me ocurre que podría dedicarme a una mejor profesión. Y me da rabia por el tiempo y esfuerzos invertidos que podría haber puesto en otras cosas. La vía de escape: pensar obsesivamente alternativas que quizás me hagan más feliz y me permitan vivir como quiero vivir."


A veces el mundo parece no hecho para nosotras –las que apostamos por un estilo de vida suave, lento, sencillo, dulce. Nuestro escapismo no es necesariamente físico, quizá sea más bien mental (el deseo de vivir en otra época, empezar unos nuevos estudios, vivir en otro sitio, tener más amigas, tener una pareja maravillosa...).

Escribo para hacerte sentir comprendida y que recuperes cierto sentimiento de seguridad. Te aseguro que somos muchas las que nos sentimos de esta manera, seamos de dónde seamos, vengamos de dónde vengamos y tengamos la edad que tengamos.

No quieras escapar. Céntrate en crear la vida que desees y ve avanzando poco a poco.


Mis consejos:

1. Recuérdate a menudo quién eres y haz las cosas que te llenen

Lo pienso muchas veces: la sociedad en la que vivimos inevitablemente hace que nos sintamos mareados, demasiados estímulos, demasiadas necesidades, demasiados inputs con los que compararnos. No sé si seré la única y me siento tonta por hacerlo, pero de verdad que necesito recordarme a menudo quién soy, qué me gusta, qué proyectos tengo. Tengo una nota en el móvil con los títulos QUÉ ME HACE FELIZ y QUÉ ME HACE ILUSIÓN. Si me centro en esto e intento incorporar estas cosas a mi día a día, mes a mes, consigo tener cierta sensación de identidad, dirección y seguridad.





2. Vive lentamente, romantizando y prestando atención a los detalles

Durante el mes de mayo he estado leyendo el libro de Florence Given Women living deliciously (te recomiendo que eches un vistazo o que veas alguno de sus vídeos de YouTube).

Uno de los pilares que gobiernan la vida de Florence Given es la actitud coqueta. Sale de casa radiante, sintiéndose guapa, caminando ligeramente, sonriendo y saludando a desconocidos. Coqueta consigo misma, con los árboles, los pájaros, un dependiente en una tienda, una señora mayor en una cafetería… Está abierta a dejarse sorprender por las cosas más simples y es la primera en dar el paso de lo que quisiera ver en su mundo ideal. Es una actitud de optimismo, alegría y disfrute. Al fin y al cabo, de amor por la vida.


3. Confía

Sencillamente: confía en que todo se situará y que todo es para construir la vida más bonita para ti. Nada más. Haz lo que creas que tengas que hacer para convencerte de ello: escribe en un diario, crea una vision board, lee libros de motivación, ten claros tus referentes.


. ݁₊ ⊹ . ݁˖ . ݁⋆☾ ⋆. ݁₊ ⊹ . ݁˖ . ݁

Como he dicho, yo misma me encuentro en un punto incómodo e incierto que, al mismo tiempo, decido verlo como excitante y liberador. Aparecen nuevas preguntas que hacen que me expanda.

Encuentra la forma de crear tu mundo, diseña tu vida para disfrutarla. Porque, la vida es preciosa. Solamente pide atención y que seas tú la primera en dar el paso. Responderá de vuelta de maneras maravillosas, siempre lo hace.


☆ ☾ ☆ ☽ ☆ ☾ ☆ ☽ ☆ ☾ ☆

El lado suave del mundo🤎

¡Suscríbete al blog para recibir mis publicaciones!



0 comments