El libro Slow Living for Modern Women de la blogger y youtuber Adriana Tudorache, me ha hecho ver que este momento de la historia es realmente único. Por un lado, tenemos más opciones y oportunidades que ninguna otra generación anterior y no sólo a nivel de comodidad y bienestar. Si lo pensamos, nuestros abuelos y bisabuelos dependían de la naturaleza para subsistir - la observaban, trabajaban, se adaptaban a sus condiciones.
Hoy, por otra parte, podríamos disfrutar cómodamente y relajadamente de la naturaleza y sus estaciones. Desgraciadamente, nuestra libertad es progresivamente robada por las pantallas y la rapidez, desde la mañana hasta la noche. Se genera un flujo interminable de noticias, tendencias y contenido – muy a menudo, corto, efímero y de baja calidad – que se consume globalmente. Como he dicho, podríamos estar pasando un número significativo de horas de la semana en el campo, en el bosque o en el mar, pero en la realidad, las pantallas y la rapidez nos ennoblecen, nos cambian nuestra forma de obrar y priorizar.
No me entendáis mal, creo que somos afortunados de disfrutar de las mejoras en la tecnología y en el bienestar. Sin embargo, hace tiempo que intuyo que algunos hábitos modernos no me gustan y me hacen sentir mal, y me pregunto si el problema es a nivel de sociedad o por cómo soy yo individualmente. En este escrito me gustaría reflexionar y tomar conciencia de cómo vivimos nuestro día a día en la modernidad tal y como hoy la entendemos. Seguidamente, he recopilado algunas frases que me ayudan a alinearme con cómo quiero vivir. El objetivo no es criticar, castigar ni aportar una visión pesimista sino poner un punto de luz para mejorarlo. Recuerda que todo lo que no nos convence, podemos cambiarlo.
1. "Solo es urgente lo que es urgente."
La cultura de la urgencia y la disponibilidad total
Vemos normal estar siempre disponibles: constantemente enganchados al móvil, recibiendo notificaciones (sonidos, globos, puntos rojos), consultando las novedades en las redes sociales y en las aplicaciones de compras. La palabra clave aquí es “constantemente”. Evidentemente, es bueno (y es una suerte) podernos comunicar y saber qué ocurre a nuestro alrededor. El problema viene cuando estamos todo el día conectados, alerta de la siguiente notificación - y que el 90% de ellas no son urgentes o, me atrevería a decir, ni siquiera interesantes. ¿Cuántas conversaciones triviales y cuántas publicaciones realmente nos interesan? ¿No sería más racional que si alguien realmente quiere o necesita nuestra atención, que nos contactase, o que si queremos buscar una información, buscásemos concretamente esa información en vez de hacer scroll sin fin?
A aquí le añado la cultura de la urgencia, un sistema que nos hace pensar que todo es importante, todo tiene una fecha de caducidad inminente que pide una respuesta rápida e improrrogable. Este sistema se aplica a las conversaciones personales, pero también a las influencias de las redes sociales y a las estrategias de marketing. Por ejemplo, cuando vemos a una chica que anuncia un vestido precioso que tiene descuento durante un período de tiempo, necesitamos comprarlo en el momento. En mi opinión, eso no hace más que alimentar la cadena de insatisfacción constante, porque siempre habrá algo nuevo, una oferta nueva, una necesidad nueva.
Pequeños cambios en el estilo de vida:
♥ reduce las notificaciones en la configuración del móvil2. “Una vez empieces a vivir tu vida auténticamente, tu experiencia diaria se verá elevada.”
Miedo a perderse algo (FOMO)
Seguramente a todos nos es familiar ver la vida de otros y sentir que nos estamos perdiendo algo. Nos invade el impulso de tener que emprender ese hobbie, de coleccionar esos objetos, de comprar esa marca de ropa, de organizar ese viaje, de tener una vida online curada a la perfección. De alguna manera, el mundo online nos convence de que con esos cambios seríamos más felices y nos que nos sentiríamos más autorrealizados. Es más, muy a menudo, en nuestra mente, se traducen directamente como necesidades (sin pasar por el filtro de ser posibilidades), y en nuestro cuerpo se traducen como tensiones y nerviosismo. Creo que una parte importante también es que queremos sentirnos parte de una comunidad (un niche) y nos encantan las etiquetas. Es decir, entro en un grupo por cada interés que tengo: si leo libros de fantasía, si hago yoga, si me gusta hacer senderismo, si veo esa serie, si escucho la música de ese artista.
Por más cliché que sea, no hay nada más bonito y sincero que ser tú misma. Piensa que el conjunto de tus intereses y formas de hacer te hacen única, una versión de ti que no pide recompensa, opinión, reconocimiento ni colaboración.
Pequeños cambios en el estilo de vida:
♥ deja de hacer cosas porque piensas que "debes hacerlas", "porque toca", "porque todo el mundo las está haciendo"3. "La comparación nos priva de gozo, paz mental y creatividad."
Exceso de inputs y de opciones
Cuando entramos en un bucle de ver por inercia vídeo tras vídeo, publicación tras publicación, pasan dos cosas.
Primero, nuestro sistema nervioso se sobreestimula, generando síntomas de angustia, desconcentración, cansancio y descontento. El problema radica en que recibimos un exceso de inputs que nos muestran infinitas opciones y que nuestro cerebro valora que podríamos implementarlas en nuestra vida para ser mejores y más felices: organizar ese viaje, empezar a escribir un libro, comprar esa rutina de skin care, apuntarnos a hacer pilates… Es una gran cantidad de estímulos que, aparte de brindarnos inspiración, hay que recordar que si no ponemos acción no cambian nada.
En segundo lugar, aparece la comparación. En las redes sociales nos presentan trocitos de vida tan curados e idílicos que resulta muy fácil convencernos de que nuestro día a día es mediocre. Nos exponemos a una variedad de estilos de vida, creencias y opiniones (que todas ellas parecen perfectamente válidas) que habrían sido impensables por las generaciones anteriores. Muchas veces no sabemos ni qué hacer con todo ello.
Sin embargo, recuerda que por ser como otros, a menudo tienes que estar dispuesta a renunciar tu creatividad y estilo personal - tu autenticidad.
Pequeños cambios en el estilo de vida:
♥ prioriza tu experiencia vivida por encima de la vida online☆ ☾ ☆ ☽ ☆ ☾ ☆ ☽ ☆ ☾ ☆
Hay mucho que decir sobre cómo vivimos la modernidad de manera como hoy la entendemos. ¡Espero que mis palabras sirvan para inspirarnos a curar una vida verdaderamente auténtica y bonita, una vida en la que nos sentimos bien!
“Buscar la satisfacción y la felicidad en recursos externos es como perseguir el horizonte. Cuanto más te acercas, más se aleja. Enfócate en tu interior y mejora tu entorno inmediato.” - Adriana Tudorache
Me han quedado algunas ideas sobre las que escribir, lo que significa que posiblemente haga una segunda parte de la publicación.
Nos leemos,
El lado suave del mundo x 🤎
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